Recordamos como si fuera ayer (26 de Noviembre de 1972), la primera vez que pisamos el gramado del Estadio Nacional como futbolista, teníamos 15 años, jugábamos en los infantiles de Universitario de Deportes, era suplente del equipo que dirigía Manuel Cornejo y eran dirigentes los señores Renato Zubiria y el Ingeniero Góngora (ex jugador de Universitario). Usamos la número 13, y yo jugaba de lateral izquierdo. En ese equipo estaba Hugo Gastulo, Miguel Kulisic, Luis Salhuana (papà), Oscar Cruzado (hermano de Lucho), entre otros. Porque recordar esto, porque para mí fue un sueño, cuando salimos al campo para enfrentar al infantil de Alianza, el Estadio estaba completamente lleno, desde que salí del túnel, parecía que yo flotaba en el aire, era indescriptible ese momento. ¿Porque ese recuerdo? Es que los jóvenes jugadores de antaño perdían ese miedo escénico, jugando de preliminar de los profesionales, con ese calor del publico y es que jugando ante el publico, pierden ese temor a las silbatinas, van adquiriendo personalidad dentro del campo, es decir se vuelven “conchudos” para jugar la pelota, eliminan los temores y sobre todo van creando su personalidad dentro del campo, al margen que era un incentivo sin limites jugar en el Estadio Nacional, mis padres me compraron chimpunes nuevos, ya había dejado los de cocos por la planta de jebe. Y no me olvido Manuelito Sánchez se acerco hasta nuestra ubicación en la perrera para darnos S/. 30.00 soles, un billeton de propina esa época. De fondo José Velásquez le metió un quiñe a Cachito Ramirez, rompiéndole la ceja. Y el clásico termino 2 -2. ---------------------------Quiero comenzar esta columna contándoles como inicié este peregrinaje por la senda de la Historia del Fútbol. Desde muy pequeño me llevaron al fútbol, mi padre José (hincha de la U), mi abuelo Marcelino y mi tío Pepe (hinchas de Alianza), yo tenia 6 años (1963) pero desde que tengo uso de razón, me acuerdo con bastante claridad los partidos desde 1966. A partir de 1969 los partidos los tengo presentes como si fuese ayer, esos tripletes a partir de las 12 del día. Mi viejo acostumbraba a comprar entradas a las 9 am, regresábamos a casa con el desayuno para después volver al Estadio. Cuando me llevaban al Estadio yo sentía como cuando te dan un regalo de cumpleaños.
Muestra de álbum A las 11.40 ya estábamos bien sentados en sur, con nuestra cancha y los huevos duros que nos mandaba mi viejita Blanca -que Dios la tenga a su lado-, era un deleite ver desde el primer minuto del primer partido del triplete, al salir al campo aplaudíamos a los dos equipos, supongo que la gente estaba ansiosa de ver buen fútbol; nosotros los hinchas, nos sentábamos donde mejor nos parecía, sin el temor de ubicarnos a lado de un hincha rival. Eran las épocas del Defensor Lima, con los "cara sucias": Oliva, Ruiz, Parraga, Avalos, Urrunaga. Muni con "Blakaman" Espinosa, Cárdenas, Sotil, Guzmán y Mosquera. Sporting Cristal: con Rubiños en el arco y en la defensa Campos, La Torre, Mellan y Elías ¿quién pasaba con ellos?; aparte de Miflin y Gallardo. Alianza: tenía a Pitín Zegarra, Perico León y Cubillas. Arica entrenado por Marcos Calderón alineaba a Sartor, Tijero, Mayorga y el veloz Zegarra. Porvenir Miraflores con el grandazo Dimas Zegarra y la constelación de estrellas que tenía la U, casi un equipo completo en la selección que eliminó a Argentina, es decir con Correa, Gonzáles, Fernández, Chumpitaz, Fuentes, Challe, Cruzado, Rojas, y faltan mencionar a los cracks de provincias, que muchas veces ganaban a los limeños. ¡Qué calidad de jugadores! Cómo no se me iban a quedar grabados en la memoria tan buenos partidos...
Foto de otro álbum: No existían los diarios deportivos, salvo la Crónica y la Tercera de la Crónica que le dedicaban más páginas de lo normal al deporte, la TV transmitía los principales partidos, como los clásicos, de la selección; eran épocas que en los cines se presentaban los grupos nuevaoleros, a pesar de mi corta edad asistía al cine Primavera a ver a los Shaing, los Dolton, los Belking y muchos más. En mi barrio existía un grupo de adolescentes que se hacía llamar los Cheyenes, mi madrecita era costurera y les hacía sus camisas celestes con flecos negros y en la espalda el nombre de la agrupación, no se sabía de drogas ni de marihuana, el más avezado fumaba su cigarrito a escondidas y punto. Yo ya confeccionaba mis álbumes de fútbol, sin tener la más mínima idea de lo que era diseño. Recortaba las fotos de periódico y las pegaba en un cuaderno, principalmente las fotos a color de La Crónica y La Prensa; editaba un suplemento deportivo los sábados (quien iba a pensar que ya estaba formando mi propio archivo), hasta principios de los ochenta, en que comencé en el reporterismo. Actualmente cuento con un archivo muy importante y continúo acumulando recortes, libros, revistas, fotos, negativos y ahora digitalizando y archivando en CDs para repotenciar lo que ya tengo. En la actualidad la ventaja de la computadora, de los CDs y de otros medios electrónicos, me permite trabajar con más facilidad el tema de conservar y organizar mayor cantidad de documentos y fotos.
¡ Salud por el fútbol ! Esa pelota trátela con cariño, hasta la próxima. |